Cubiertas y tejados en el noroeste de Madrid
Renovamos la cubierta antes de que las goteras dañen el edificio. Pizarra, teja cerámica y panel sándwich autorizados por Patrimonio, listos para 30 años de heladas y nieve de la sierra.
Materiales y soluciones, más abajoLa cubierta es la primera línea de defensa del edificio
Una cubierta deteriorada multiplica los problemas: humedades, pérdidas energéticas, daños estructurales. La sustituimos respetando la normativa estética local y con materiales certificados para 30+ años.
- Pizarra natural autorizada por Urbanismo
- Teja cerámica con tonos autorizados por Patrimonio
- Canalones de cobre y zinc, no PVC
- Sustitución de tableros y refuerzo estructural si procede
- Aislamiento bajo cubierta integral (subvencionable)
Cubiertas inclinadas y cubiertas planas
Cada tipo de cubierta tiene su solución. La elegimos según el estado del edificio, la normativa estética de la zona y el uso que se le vaya a dar.
Cubiertas inclinadas
Las más habituales en los edificios del noroeste. Trabajamos con pizarra natural y teja cerámica en los tonos que autoriza Patrimonio, sobre tablero ventilado y con su lámina impermeable y aislamiento bajo cubierta. Renovamos también limas, cumbreras y canalones de cobre o zinc para que el agua corra siempre por donde debe.
Cuando el faldón está dañado, sustituimos los tableros y reforzamos la estructura de madera antes de rematar el tejado, de forma que la cubierta quede lista para aguantar otras tres décadas de heladas y nieve.
Cubiertas planas y transitables
En azoteas, terrazas comunitarias y casetones, el problema casi siempre es la impermeabilización. Retiramos la capa agotada, saneamos el soporte y montamos un sistema nuevo —lámina o membrana líquida— con su aislamiento, sus encuentros bien resueltos y, si la azotea es de paso, un pavimento o protección que aguante el tránsito.
El resultado es una cubierta estanca, con pendientes corregidas y desagües que evacúan de verdad, sin las humedades que terminan apareciendo en las viviendas de la última planta.
Señales de que tu cubierta pide intervención
No hace falta esperar a la gotera. Si reconoces alguna de estas señales, conviene una inspección antes de que el daño llegue a la estructura.
- Manchas de humedad o desconchados en techos de la última planta.
- Tejas o pizarras rotas, desplazadas o que aparecen en el suelo tras el viento.
- Canalones desbordados, oxidados o que gotean por las juntas.
- Agua estancada en la azotea horas después de llover.
- Aumento del gasto en calefacción sin causa aparente (aislamiento perdido).
- Aparición de musgo, vegetación o suciedad acumulada en los faldones.
De la inspección a la cubierta terminada
Inspección e informe de estado
Subimos a la cubierta, localizamos el origen real de las humedades y te entregamos un informe con lo que hay que intervenir y lo que no.
Presupuesto cerrado y materiales
Definimos materiales (pizarra, teja, lámina) y plazos por contrato. Si la actuación es subvencionable, lo dejamos reflejado.
Ejecución de la obra
Montaje de medios, retirada del material agotado, refuerzo de soporte, aislamiento e impermeabilización, y remate de la cubierta.
Entrega y garantía
Limpieza, prueba de estanqueidad y garantía documentada por escrito. La cubierta queda lista para décadas.
Dudas habituales sobre cubiertas
¿Se puede reparar solo la zona dañada o hay que rehacer toda la cubierta?
¿Hay que usar pizarra o teja sí o sí en la sierra?
¿La rehabilitación de cubierta entra en las subvenciones?
¿Tienes goteras o humedades en cubierta?
Inspección técnica con informe de estado, sin compromiso. Te decimos qué intervenir y qué puedes esperar.
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